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Comunicamos que durante el mes de agosto el equipo del blog de la Cátedra de Historia y Patrimonio Naval vamos a dejar de publicar nuevos contenidos semanalmente, aunque esta bitácora, con sus 331 entradas, seguirá navegando en la red. En septiembre continuaremos ofreciendo novedades y artículos de interés.

Os deseamos unas felices vacaciones a aquellos que las disfrutéis en esta época del año y aprovechamos también para dar las gracias a nuestros lectores por el apoyo que nos muestran.

rosa-de-los-vientos

Las leyendas sobre el Preste Juan, un supuesto rey que tenía sus dominios en el oriente, se difundieron rápidamente durante toda la Edad Media en el occidente cristiano. Le dedicamos una entrada porque curiosamente el reino del Preste Juan aparece en portulanos y cartas náuticas, que son un tipo de documentos sobre los que la Cátedra de Historia y Patrimonio Naval tiene abierta una de sus líneas de investigación. También porque este mito es una impresionante mezcla de tradiciones antiguas y medievales, cuyo resultado final, a pesar de ser una fantasía, es de un enorme interés.

Una imagen en un libro portugués

Una imagen de este rey de leyenda en un libro portugués del S. XVI

Vamos a ver la descripción de este reino, cuya existencia no se ha podido demostrar jamás, a pesar de que corrieron por Europa supuestas epístolas escritas por el preste y dirigidas a monarcas y papas, y de que muchos aventureros dijeron haberlo visto y visitado.

El reino del Preste Juan: su localización

La leyenda sitúa al Preste en varios lugares del oriente antiguo, aunque los mas conocidos son en Asía y en África. Incluso hay quienes lo localizaron en el continente americano después del siglo XV.

S. XVIII Fuente: Gallica

El reino del Preste Juan, según un mapa del siglo XVIII. Fuente: Gallica

Asia

Dependiendo del texto, este reino se asimilaba con el imperio tártaro (mongoles). Realmente en esa corte había un grupo de cristianos nestorianos, pero era minoritario.

Posiblemente el error viniera porque durante el siglo XIII el emperador mongol Gengis Kan luchó contra los musulmanes y los derrotó, lo que, en tiempo de cruzadas, pudiera haber facilitado una identificación de éste con un gran monarca cristiano en los confines del mundo entonces conocido.

África

La leyenda decía que era un rey cristiano en la Gran India. Por ello, a principios del siglo XV los portugueses continuaron buscándole, pero no en la India, sino en su camino hacia ella, es decir, en Etiopía.

Este reino africano, importante desde la prehistoria, situado en una zona de especial interés por la tradición cristiana milenaria que posee, era el lugar idóneo para situar el posible reino del Preste Juan.

Islario general de todas las islas del mundo es la obra más importante del cosmógrafo sevillano Alonso de Santa Cruz

El supuesto reino del Preste situado en Etiopía, tal y como aparece en el Islario general de todas las islas del mundo, obra del cosmógrafo sevillano Alonso de Santa Cruz

De hecho, el texto dice que el infante Pedro de Portugal había vivido allí en Etiopía, con el Preste Juan, tres meses. Sintetizamos y seleccionamos partes del texto en las que se explica quiénes eran y cómo vivían, por el interés intrínseco que posee.

El reino del Preste Juan según el infante Pedro de Portugal

Parece que el texto no fue escrito por este noble portugués, sino por un español, Gómez de Santisteban, conocedor de los libros de viajes medievales (Mejía, p. 216-17).

a) La descripción de la ciudad

La ciudad donde tenía su sede el Preste Juan se llamaba Albes. Sobre ella dice:

“Es la más populosa, la más rica, y fortalecida que hay en aquella parte del mundo, tiene de circunferencia más de doce leguas, en su castillo tiene mas de ciento cincuenta torreones bien fortificados. En cada uno de ellos hay mas de mil hombres de guarnición, todos con barba larga, mostrando su luto en señal de haber perdido la tierra de Promisión”.

Escudois heráldicos d elos reinos dle Preste Juan, según el Armorial de Conrad Grunenberg

Escudos heráldicos atribuidos a los reinos del Preste Juan, según el Armorial de Conrad Grunenberg (siglo XV), entre los que se encuentra una sirena

b) El palacio

“Una vez entrado en la ciudad nos dijeron que para llegar al palacio era necesario ocupar medio día sin dejar de andar. Un vez que llegamos pudimos ver que tenía ocho torres tan hermosas y brillantes que no se pudiera mirar sin recibir impresión (…) Tenía una guardia de seiscientos hombres de caballería e infantería, lujosamente vestidos y bien armados”.

Dibujo d ela corte dle Preste Juan en el armorial de Conrad Grunenberg

Dibujo de la corte del Preste Juan en el Armorial de Conrad Grunenberg (siglo XV)

Una vez que pudieron entrar en el palacio como emisarios del rey de León, vieron “que debajo de un magnífico dosel estaba sentado el Preste Juan, con su esposa al lado, y un hijo que tenía el título de emperador de las provincias Galdras”.

c) La iglesia

“Vimos cosas muy maravillosas. Los sacerdotes son casados en aquella tierra, pero cuando quedan viudos no pueden volver a casarse (…) y por quebrantar este precepto tienen irremisible pena de muerte”.

“Poco antes de venirnos, mandó el Preste a dos sacerdotes que nos mostraran el cuerpo de Santo Tomás (…) que está colocado en el altar mayor (…) La víspera del día del santo le ponen en la mano un sarmiento seco, el cual se reverdece al instante, echa hojas y tres racimos de uva”.

d) La sucesión al trono

La dignidad de Preste no es hereditaria: se reúnen en la ciudad todos los obispos o abades del reino, y en solemne procesión se dirigen a la iglesia de Santo Tomás, y “ruegan al santo designe al que debe ser el nuevo gobernante”.

Más blasones de los reinos del Preste Juan

Más blasones de los supuestos reinos del Preste Juan, entre ellos podemos ver a la izquierda de la imagen el escudo de Etiopía, descrito en el texto como “las Indias”.

e) El resto del reino

Pidió el infante licencia para pasar a otra parte del reino, y el Preste les aconsejó que se pararan antes de llegar a una provincia “habitada por gentes tan idiotas que tienen por costumbre los hijos comerse a los padres cuando éstos llegan a una edad avanzada”.

La comitiva del infante de Portugal “tomó el camino del desierto del Paraíso. Luego de estar durante trescientas veinte leguas sin ver habitante alguno”, llegaron a “unas altísimas montañas, vimos al pie de ellas algunas poblaciones circunvaladas por cuatro ríos que se denominan Tigris, Eúfrates, Guión y Fisón, los cuales salen del Paraíso Terrenal”.

Los ríos Tigris y Eufrates. Fuente

Los ríos Tigris y Eufrates a los que el texto del infante Pedro dice que llegaron. Los otros dos ríos se citan en la Biblia, pero actualmente no hay rastro de ellos. Fuente

Tomamos un texto en el que el propio Preste, siempre según el infante portugués, explica sus dominios:

“tengo bajo mi autoridad 64 reyes, me obedecen 12 arzobispos, 20 obispos y 4 patriarcas. El dominio de mis tierras se extiende a diez mil leguas cuadradas, en las que tengo dos provincias muy importantes llamadas India mayor e India menor, en las que se crían mucha variedad de animales y aves de tan grandes fuerzas que sin perder el vuelo arrebatan del suelo las reses y se las llevan al nido. Con los dromedarios, elefantes, camellos y unicornios, se labran los campos y hacen las labores que necesitamos”.

f) Los habitantes mas fantásticos

“Tengo en mis territorios unos habitantes que no tienen mas que un ojo en la frente, cuando muere alguno se  lo comen entre sus parientes”. En otra provincia “con una clase de gentes que tienen los pies redondos. En otro tengo una generación cuyas gentes son de la alzada de una vara, pero son muy belicosos. En otra provincia hay unos cerros muy elevados, en los que se cría gente que de cintura para arriba son hombres y de cintura para abajo son caballos”.

Epílogo

En síntesis, un fantástico y onírico reino, que parece descrito por un infante de Portugal que afirmaba haber recorrido el mundo y estar alojado en la tierra del Preste. Magia y leyenda alimentando la mente de los habitantes del Medievo y de parte del Renacimiento, en una mezcla casi increíble de mitos antiguos, creencias religiosas y supersticiones.

Más información

El texto completo del relato del infante Pedro de Portugal. Un análisis de las primeras ediciones puede encontrarse aquí.

SANTIESTEBAN, G. de. Historia del infante D Pedro de Portugal el cual anduvo las siete partidas del mundo. Barcelona: Imprenta de los herederos de la viuda Pla, 1842.

VILLALBA RUIZ DE TOLEDO, F.J. y NOVOA PORTELA, F. Los mitos medievales en la obra de John Mandeville. ISIMU, 2016, vol. 9.

Cristobal Colón escribió en 1493 una carta en la que anunciaba sus descubrimientos. Fue publicada por primera vez un año después de su llegada a América, con objeto de poder obtener apoyo político y financiero para el siguiente viaje.

La primera hoja

La primera hoja de la carta que se publicó en 1493

La que traemos aquí es una edición latina de la carta manuscrita de 1493. Las imágenes que contiene, incorporadas por el editor para aumentar su valor estético, deben ser de las primeras representaciones del Nuevo Mundo. Una de ellas, la primera, dibuja a Colón llegando a una costa y estableciendo contacto con las poblaciones indígenas. En la parte superior están grabadas las palabras “Insula Hyspana” (isla española).

Amplicación d ela primera imagen, donde aparece Colón llegando a tierras americanas

Ampliación de la primera imagen, donde aparece Colón llegando a tierras americanas

Hay publicadas varias versiones diferentes de esta epístola en castellano, latín e inglés entre otros, que ayudaron a difundir su viaje en toda Europa. Es probable que ésta se publicara en Basilea (Suiza) y es la única carta impresa que lleva ilustraciones. Se conserva en la Biblioteca John Carter Brown de Estados Unidos de América.

Galera penisular

Primera ilustración. En la parte superior se reproduce el encuentro entre las naves de Colón y los indígenas americanos y en la inferior se ha incluido una galera

Los buques que aparecen en la carta

De las cuatro imágenes que tiene el texto, aquí sólo reproducimos 3, que son las vinculadas con la temática naval. En ellas se pueden apreciar distintas naves, entre las que se encuentran una galera y dos carracas, una pequeña y otra grande para viajes oceánicos. Ofrecemos una breve descripción de las embarcaciones que aparecen ilustrando el texto.

La galera

Es una galera de comercio veneciana de finales del siglo XV dedicada a la conducción de peregrinos a Tierra Santa. La xilografía es muy parecida a la que aparece en el “Viaje de la Tierra Sancta” de Martín Dampies (Zaragoza: Paulo Hurus, 1498). La galera boga a tercerol y lleva las dietas vivas (ganado) en el centro de la cubierta. No tiene nada que ver con las galeras de guerra. Lleva un solo árbol con vela latina.

Galera de cerca

Detalle de la galera

La carraca pequeña

Es una nao o, más bien, una carraca pequeña. Lleva dos castillos, uno en proa y otro en popa. En el de proa arbola un palo de trinquete con una vela cuadra o redonda. En el centro aparece el gran árbol mayor con otra vela cuadra. En lo alto del palo hay una gavia o cofa que servía para lanzar desde allí armas arrojadizas al enemigo. En el castillo de popa hay un árbol de mesana con una vela latina.

Nao

Nao o pequeña carraca

A pesar de que las velas están portando, la embarcación aparece fondeada, pues del escobén de la diestra o estribor sale un cable o gúmena. En ambos castillos hay un esbozo de las jaretas de madera que defendían a la embarcación del abordaje enemigo.

La gran carraca

La oceánica navis que aparece en la ilustración es una gran carraca navegando en popa. Se aprecia muy bien el gran palo maestro con su vela cuadra. En el castillo de popa, el palo de mesana porta una entena con una vela latina. No se aprecia ni el castillo de proa ni el palo de trinquete, ocultos por el gran papahígo o vela mayor.

Oceano

Carraca oceánica

En el castillo de popa se ve claramente la obra en madera de las jaretas para evitar el abordaje. En la popa se ve el orificio de la limera, que permite el juego de la caña del timón de codaste.

En síntesis

Como podemos apreciar, a pesar de que la relevancia del texto y de la belleza intrínseca de las xilografías, las ilustraciones, especialmente la representación de los buques, no siempre estaban en consonancia con el texto al que acompañaban. Esto no es nuevo, ya que a lo largo de los siglos ha ido ocurriendo en repetidas ocasiones, debido, entre otros motivos, al profundo desconocimiento que existía sobre la Historia Naval, la construcción de buques y resto de materias vinculadas con ella. En próximas entradas veremos mas ejemplos de textos e ilustraciones que no se ajustan a la realidad, y que han contribuido a perpetuar errores y a generar falsos históricos que han sido muy difundidos.

Más información

Acceda a esta edición impresa e ilustrada de la carta de Cristobal Colón

La Academia de la Historia de Cuba entregó el pasado 12 de mayo de 2016 al Doctor en Historia y Capitán de Navío de la Armada Española, Juan Escrigas Rodríguez, el nombramiento como Académico Correspondiente Extranjero de esta institución.

invitación

Una imagen del acto junto a la invitación recibida

La ceremonia tuvo lugar en La Habana, en el Aula Magna Colegio San Gerónimo(sic), sede de dicha Academia.

Se hizo coincidir con diversos actos que se desarrollaban en ese momento en la ciudad caribeña: la celebración del IV Centenario de la muerte de Cervantes, el I Centenario de la Escuela Naval de Cuba y la visita del Buque Escuela de la Armada Española Juan Sebastián Elcano, que se encontraba atracado en los muelles de La Habana.

 Fotografía del B/E J.S. Elcano con el castillo del Morro de La Habana al fondo (EFE/Alejandro Ernesto, El País)

Fotografía del B/E J.S. Elcano con el castillo del Morro de La Habana al fondo (EFE/Alejandro Ernesto, El País)

El Capitán de Navío Escrigas lleva muchos años trabajando en la línea de investigación sobre la Armada y los acontecimientos de 1898. De hecho se doctoró sobresaliente cum laude por la Universidad Complutense de Madrid, con una tesis que lleva por título “La Armada en 1898. Un enfoque integral”.

Visita a La Habana del Buque Escuela J.S. Elcano durante su viaje de la vuelta al mundo en 1929 (Colección Juan Escrigas)

Visita a La Habana del Buque Escuela J.S. Elcano durante su viaje de la vuelta al mundo en 1929 (Colección Juan Escrigas)

En ella profundiza en la historia de la Armada ante el desastre del 98 y la Guerra Hispano-cubano-norteamericana. Se trata de un excelente estudio que además permite seguir el rastro de cada uno de los miembros de la Armada que participaron y murieron en ese trágico enfrentamiento naval. Para ello utiliza no solo las fuentes escritas, sino que localiza y analiza, magistralmente, una ingente cantidad de fuentes iconográficas (preferentemente fotografías), la mayoría de ellas rescatadas por él mismo y totalmente inéditas. En palabras del Dr. Escrigas:

“Comprobaremos como de la mano de una imagen fotográfica se pueden interpretar asuntos de política internacional y acontecimientos, o incluso arrancar líneas de investigación, o en un nivel más personal y privado, con ellos se puede hacer un seguimiento de la vida de un miembro de la Armada”.

Discurso de Aceptación por el Dr. y CN Juan Escrigas

Su lección de ingreso como nuevo miembro de la Academia cubana siguió esta línea expositiva. Se marcó como uno de los objetivos mostrar los lazos de amistad, cariño y respeto, que tienen y han tenido siempre España y su Armada con Cuba, y más en particular con La Habana, como enclave geoestratégico naval y marítimo desde el siglo XVI. El discurso de recepción corrió a cargo del Dr. Gustavo Placer Cervera.

Portada de la presentación del discurso de aceptación del Dr. J Escrigas.

Portada de la presentación del discurso de aceptación del Dr. J Escrigas.

El instrumento principal para llevar el hilo conductor del discurso fue la fotografía. La mayoría pertenecen a su colección particular, que lleva reuniendo desde que tenía 12 años. Cada una de ellas ha sido investigada y analizada en profundidad, lo que ha permitido, y permitirá, abrir nuevas líneas de investigación.

Otra impactante imagen de la colección Escrigas

Otra impactante imagen de la colección Escrigas

Además, su discurso también tuvo momentos de gran emotividad, al recordar la estrecha vinculación de su familia con la Armada y Cuba tras varias generaciones. Destacar el recuerdo que tuvo a su bisabuelo Rosendo Escrigas, condestable de la Armada, muerto en Santiago de Cuba como consecuencia de las heridas recibidas en las trincheras durante la defensa de la ciudad.

Una imagen del condestable Rosendo Escrigas, abuelo del homanajeado

Una imagen del condestable Rosendo Escrigas, abuelo del homenajeado. Fuente: Orla con los condestables muertos en los combates del 98 (El Mundo Naval Ilustrado, 1 de junio 1899)

Desde la Cátedra queremos felicitar a nuestro colaborador y asesor, experto en Historia Naval, por este merecido reconocimiento.

Algunas de las obras del Dr. Escrigas

Escrigas Rodríguez, J. (2011). La Armada Española y la fotografía en Cuba, Puerto Rico y Filipinas: los sucesos de 1898. Madrid: Ministerio de Defensa.

Escrigas Rodríguez, J. (2012). Atlas Ilustrado de la Guerra de Cuba. Madrid: Editorial Susaeta.

Escrigas Rodríguez, J. (2014). En Annápolis. Revista General de Marina, 266 (3), p. 511-522.

Escrigas Rodríguez, J. (2014). En el Hospital Naval de Norfolk. Revista General de Marina, 266(1), p. 97-105.

Escrigas Rodríguez, J. (2016). El viaje del crucero “Reina Regente” a América. Revista General de Marina, 270(1), p. 81-91.

 

Hay obras que fueron creadas en la época en la que el Mediterráneo era uno de los centros de la Humanidad, cuando las grandes civilizaciones clásicas dominaban el viejo mundo. La Geografía de Ptolomeo es una de ellas. Su importancia y valor están fuera de dudas, pero su trascendencia fue tal que incluso muchos siglos después Cristóbal Colón se equivocó en sus cálculos al basarse en ella.

El autor

Ptolomeo fue un astrónomo, matemático y geógrafo de origen griego, que vivió y trabajó en la mítica ciudad egipcia de Alejandría durante el siglo II d.C.

Mapa de todo el orbe conocido en la época de Ptolomeo

Mapa de todo el orbe conocido en la época de Ptolomeo

La Geografía

En la obra que aquí reproducimos, que su autor denominó Geografía, reunió todo el conocimiento geográfico disponible en el mundo greco-romano. Utilizó un sistema de cuadrículas para representar la latitud y longitud de unos 8000 lugares y los situó en un mapa que abarcaba el mundo conocido en el apogeo del imperio romano.

España

Hispania y parte de los países francos. Al norte aparece una parte de la isla de Albión

La obra está compuesta de 8 libros y contiene una parte ilustrada con 27 mapas, cada uno impreso en dos hojas separadas y enfrentadas

Alejandría

Alejandría, el gran puerto del Mediterráneo africano

Tiene datos inexactos, atribuibles en parte al error en el cálculo del tamaño de la Tierra, que él creía más pequeña de lo que realmente es. Los lugares mas alejados, como el continente asiático, no aparecen bien dibujados.

La actual península de Indochina

La actual península de Indochina, que tiene un perfil muy distinto en este mapa de Ptolomeo

El viaje de Colón

Como resultado de este error de cálculo, Cristóbal Colón se equivocó a la hora de estimar el tiempo que tardaría en navegar en dirección Oeste, hasta llegar a lo que él creía que era Asia. Con el tiempo los navegantes europeos completaron y corrigieron los mapas de Ptolomeo, pero los métodos del antiguo geógrafo continuaron siendo durante mucho tiempo una importante base para la práctica cartográfica moderna.

las actuales Gran Bretaña e irlanda, representadas como Albion e ibernia

Las actuales Gran Bretaña e Irlanda, representadas como Albión e Ibernia, en el denominado Oceanus Occidentalis, hoy Océano Atlántico.

Como ocurrió con muchas de las grandes obras de la humanidad, la de Ptolomeo no se conoció en Europa hasta el siglo XIV, cuando algunos eruditos bizantinos comenzaron a introducir copias de sus mapas y escritos. La edición que aquí se presenta es de 1478, que contiene algunos de los primeros y más finos grabados en cobre.

Un detalle de los mares y costas del Mediterráneo mas clásico

Un detalle de los mares y costas del Mediterráneo mas clásico

La importancia de la Geografía

La obra fue un modelo para los cartógrafos renacentistas y posiblemente también sea el primer atlas conocido. Sentó las bases de la moderna cartografía introduciendo la orientación de los mapas al norte y empleando la latitud y la longitud para situar un punto en una carta, para lo que generó un sistema reticular de paralelos y meridianos distribuidos regularmente.

mar caspio

Mar Caspio

La utilización de la proyección cónica, para intentar mitigar la diferencia que existe entre la superficie esférica real y la representación de ésta en un plano en el papel, fue otro de sus logros.

El Estrecho de Gibraltar, señalado con una columna, bañado por el Mar Hispanicus.Aparece Cádiz como una isla

El Estrecho de Gibraltar, señalado con dos columnas, una al norte y otra al sur, bañado por el Mar Ibericus. Aparece Cádiz como una isla

Los dibujantes y geógrafos renacentistas adaptaron sus técnicas de representación para dar a conocer los nuevos descubrimientos geográficos. Hasta que no surgió una nueva generación de cartógrafos como Ortelius o Mercator, la Geografía fue el modelo a seguir y por eso de ella se hicieron múltiples ediciones, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días.

Los mares y las ciudades de Ptolomeo

Este atlas del viejo mundo no sólo es una joya patrimonial mundial y una fuente para la Historia y la Geografía. Cualquier ciudadano que tenga cierta curiosidad puede acceder a él, y conocer los nombres de los mares y océanos que en la época clásica se daban a las masas de agua conocidas. También es muy interesante, desde el punto de vista divulgativo y didáctico, poder encontrar algunas de las 8000 poblaciones marcadas en los mapas, muchas de ellas actualmente habitadas.

Los ejemplares digitalizados de la obra

Hay varias ediciones disponibles, pero recomendamos dos:

  • Para acceder a la parte ilustrada de la obra, puede ver la digitalización de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico, la parte 2.
  • También la Biblioteca Nacional de España cuenta con un ejemplar iluminado, publicado posteriormente, pero estéticamente impresionante. Acceda aquí.

Mas información

La Geografía de Claudio Ptolomeo. Web de la Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid.

La Geografía de Ptolomeo [en inglés]. 2000.

Durante el siglo XVI el rey sueco Gustavo Adolfo II, conocido como el “león del Norte”, mandó reunir una serie de dibujos y grabados de las principales ciudades europeas.

El rey

El rey Gustavo Adolfo II

Este monarca es muy famoso fuera de Suecia por sus logros militares y porque bajo su reinado Suecia se convirtió en una gran potencia. Sin embargo, en su época se hundió el Vasa, el conocido barco que hoy tiene un museo con este nombre. Aunque fue el gobernante que con mas ahínco defendió el protestantismo en su país, por ironías del destino su hija, la reina Cristina, es conocida como la soberana que renunció a la corona para hacerse católica.

Detalle de unos buques en el puerto de Constantinopla

Detalle de unos buques en el puerto de Constantinopla

Gustavo Adolfo II también fue un hombre de una gran cultura, amante del arte. Como resultado de este interés, con frecuencia ordenaba a sus generales y diplomáticos que compraran tanto libros como mapas, dibujos y grabados en los que aparecieran las ciudades europeas mas importantes de la época.

Detalle Venecia

Detalle de Venecia

Aunque no está muy claro el origen de estos grabados, el antiguo director de la Biblioteca Nacional de Suecia, E.W. Dahlgren, descubrió que el rey los había encargado. 

Detalle de la ciudad de Sevilla

Detalle de la ciudad de Sevilla

La colección está formada por 187 grabados de ciudades, casi todos de finales del siglo XVI. Entre ellos están las urbes portuarias más importantes de Occidente, y de ahí la relevancia de esta serie, conservada en muy buen estado en la Biblioteca Nacional de Suecia. Todas las imágenes provienen de la digitalización proporcionada por dicha institución.

Detalle Góva

Detalle de Génova

Incluimos y comentamos aquí las representaciones de algunas de las ciudades portuarias mas conocidas.

Ámsterdam

La Venecia del Norte, la ciudad de Ana Frank, la urbe cuyas librerías mas hermosas están en Leliegracht, una calle-canal, con el agua casi rozando los pies. Durante la Edad Media había sido un pueblo pescador a las orillas del río Amstel, del que proviene su nombre.

Amsterdam 1597. Fuente BNSuecia.

Ámsterdam 1597

Cuando se realizó este grabado Ámsterdam se había convertido en una de las ciudades más ricas del mundo. Desde su puerto salían embarcaciones hacia el mar Báltico, África, Norteamérica y las actuales Brasil e Indonesia, creando una red comercial mundial.

En el siglo XVII era ya el principal puerto comercial de Europa y posiblemente el centro financiero más grande del mundo.

Constantinopla

Heredera del mundo griego y romano, a lo largo de la Edad Media fue una de las mayores y más ricas ciudades de Europa. Conocida como “la Reina de las Ciudades” y “Encrucijada del Mundo”, recibió a lo largo de su milenaria historia múltiples nombres: primero fue Bizancio, luego pasó a ser Constantinopla y hoy es Estambul.

Tiene una privilegiada situación, ya que está en el estrecho del Bósforo, que divide en dos partes la ciudad de Estambul. A la vez, el estrecho comunica el mar de Mármara con el mar Negro y también separa físicamente Asia de Europa.

Constatntinopla 1616

Constantinopla 1616.

Génova

La vida de esta ciudad estuvo unida desde sus orígenes a su puerto y a las actividades marineras que fueron el punto de referencia constante de toda su historia política y cultural. Durante la Edad Media fue una de las Repúblicas Marítimas que se formaron en el Mediterráneo.

Génova 1553

Génova 1553

Su puerto sigue siendo uno de los más importantes del Mediterráneo, tanto por el tráfico de mercancías como por el movimiento de pasajeros y la amplitud de sus estructuras. Allí encontramos la célebre Lanterna, antiguo faro símbolo de la ciudad.

Lisboa

Situada en la desembocadura del río más grande de la Península Ibérica, su privilegiada situación fue utilizada desde el Neolítico para comerciar con las tribus del interior. Celtas, griegos, romanos y árabes la conquistaron y poblaron. Fue uno de los puntos de parada y abastecimiento de la ruta del estaño.

Lisboa 1619

Lisboa 1619

Durante los siglos XVI y XVII la mayor parte de las expediciones portuguesas de la Era de los Descubrimientos partieron de Lisboa, incluyendo la salida de Vasco da Gama hacia la India en 1497. Su edad de oro es el siglo XVI, porque se convirtió en un punto importantísimo del comercio europeo con el lejano oriente y con Brasil.

Sevilla

El de la Carrera de Indias, el único puerto marítimo de España en una ciudad de interior, albergaba durante el siglo XVI un gran número de embarcaciones a lo largo del río Guadalquivir.

Sevillla, 1619

Sevillla, 1619

Tras la llegada a América en 1492, Sevilla se convirtió en el centro económico del Imperio marítimo español. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de la Contratación, desde donde se gestionaban y controlaban los viajes y las riquezas de América. Posteriormente también acogió la Universidad de Mareantes para formar a los pilotos de la Carrera de Indias. Durante el siglo XVI la ciudad experimentó un gran desarrollo.

Venecia

Fundada en el siglo V dentro del Imperio Romano de Oriente, pero poco a poco llegó a independizarse de éste. Durante centurias fue una relevante ciudad-estado, que desarrolló un poderío marítimo de tal calibre que le permitió dominar el comercio en el Mediterráneo.

Venecia

Venecia s. XVI

Debido a su ubicación y a sus contactos, ocupó una posición dominante en el comercio con los reinos de China e India. La ciudad está construida sobre un archipiélago de 118 pequeñas islas unidas entre sí por 455 puentes, fue patria de insignes personajes como Marco Polo y Sebastian Cabot.

 Síntesis

Una importante colección de grabados de ciudades portuarias europeas de la Edad Moderna, reunidas por un rey guerrero muy culto, que forman ya parte del Patrimonio Naval y Marítimo de la Humanidad y están accesibles a nivel mundial gracias a la Biblioteca Nacional de Suecia.

Esta carta del archipiélago filipino fue levantada por el jesuita Pedro Murillo Velarde (1696-1753) y se publicó en Manila en 1734. Es el primero y uno de los más significativos mapas científicos de las islas Filipinas. El grabador fue Nicolás de la Cruz Bagay.

La carta íntegra

La carta íntegra. Fuente: Biblioteca Digital Hispánica

En ese momento histórico este archipiélago era una parte vital del Imperio español, aunque estaban casi en las antípodas de la Península Ibérica. La carta muestra las rutas marítimas desde Manila hasta Nueva España (México y otros territorios españoles en el Nuevo Mundo) y luego a España, incorporando un texto explicativo.

El puerto de Cavite

El puerto de Cavite

El mapa no sólo es de gran interés desde el punto de vista geográfico, sino también como un documento etnográfico, ya que se encuentra rodeado de grabados que representan a los distintos grupos étnicos del archipiélago y aparecen cuatro descripciones cartográficas.

Detalle

Detalle: un navío y la rosa de los vientos

Tuvo una vida útil muy longeva, ya que fue utilizada mayoritariamente hasta que fue publicado el mapa de la expedición Malaspina en 1808.

Detalle

Detalle en el que se pueden ver dos embarcaciones distintas, una europea y otra asiática

En el mar están representados los diferentes tipos de embarcaciones que se podían ver en las islas: caracoas indígenas, champanes indios, naos, galeones y pataches españoles, como se puede ver en los detalles de las ilustraciones.

Detalle

Detalle: dibujo de un cocodrilo acompañado de un texto explicativo

Entre los cartuchos incluye dos mapas locales: uno de Samboagan (una ciudad de la isla de Mindanao) y el otro del puerto de Cavite (en una ilustración superior). En el lado derecho un mapa de la isla de Guajan (Guam) y otro de la capital, Manila.

Detalle

Detalle: isla de Guam y varios buques de diverso origen en sus inmediaciones

En resumen, “la carta es una hermosa obra, no solo bajo el punto de vista geográfico, sino por el gusto artístico que presidió a la composición y por la maestría y arte de la ejecución del grabado” (Pardo de Tavera). Está accesible desde aquí gracias a la generosidad de la Biblioteca Nacional de España .

Mas información

DESCALZO YUSTE, E. Las crónicas jesuíticas de Filipinas en el siglo XVIII: Pedro Murillo Velarde. En: SERRANO, E. (Coord.). De la tierra al cielo. Líneas recientes de investigación en Historia Moderna. 2013,  p. 233-248.

PARDO DE TAVERA, T.H. El mapa de Filipinas del P. Murillo Velarde.  Manila: TipoLitografía de Chofré y Comp., 1894.

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